
La Emperatriz Doña Teresa Cristina acostumbrava recibir sus amigas para conversar y bordar en esta sala privada, con mobiliário adecuado a la indumentária de la época, y a su pequeña estatura. Los sofás y las sillas de jacarandá tienen estofamiento en tapiceria de Aubusson y la inicial T (Teresa) abajo de la corona. Fueron de uno de los palácios de Rio de Janeiro. Los "dunquerques", muebles de recostar con trabajo en marcheteria, fueron de este palácio. Los candelabros de bronce com placas de porcelana presentan escenas de fábulas de la Fontaine.