El Palácio de verano de DON PEDRO II, hoy MUSEO IMPERIAL, fué la residencia predilecta del Emperador, donde pasó los mejores momentos de su vida. Su construcción, iniciada em 1845, por determinación del monarca, y a las expensas de su dotación personal, dió origen a la Ciudad de Petrópolis. El proyeto original, del mayor e ingeniero alemán Julio Frederico Koeller, superintendente de la Hacienda Imperial, fué seguido después de su muerte, por los arquitectos Joaquin Candido Guilhobel y José Maria Jacinto Rebelo. El piso del vestíbulo, en mármol de carrara y mármol negro de Bélgica, fué colocado en 1854, destacando-se todavia los pisos y esquadrias en maderas nobles, como el jararandá, cedro, el palo-cetin, el palo-rosa y el viñatico, procedentes de las diferentes províncias del Império. Los estuques de las Salas del Comedor, de Música, de la Sala de Visitas de la Emperatriz, la Sala de Estado, del cuarto de dormir de Sus Majestades, contribuyen para dar gracia e belleza a los ambientes del palácio, uno de los más importantes monumentos arquitectónicos del Brasil. Los jardines fueram planeados por Jean Baptiste Binot, con la orientación del proprio Emperador y en el se encuentran todavia espécies raras de la flora brasileña y extrangera.